Refugios de la Guerra Civil Española en Almería.

Antes de entrar a los refugios de la Guerra Civil Española

Uno de los lugares más impactantes que hemos descubierto en nuestros fue los refugios de la Guerra Civil Española en Almería.
No sabría cómo empezar a escribir este artículo ya que resultaría extraño decir que fue una visita “bonita”, y ahora explicaré porqué. Tuvimos un guía excepcional de la empresa RAIZES que fue capaz de dirigir una visita a un lugar tan espeluznante de manera magistral. Empezamos la visita con un audiovisual en una sala donde se reproducía un vídeo con testimonios de personas que vivieron los bombardeos de la Guerra Civil en Almería y habían conocido los Refugios de esta ciudad.
Antes de entrar, nuestro guia Emilio nos hizo imaginarnos la situación, con una descripción muy buena de lo que nos íbamos a encontrar una vez que accediéramos al interior, y más o menos podíamos ir preparando una idea de lo que sería. Pero aún así, sabía que en el interior sería mucho más sorprendente de lo que podíamos pensar.
Al terminar el audiovisual sobre los refugios de la Guerra Civil Española en Almería nos dirigimos hacia el interior del refugio bajando por una escalera hasta los 9 metros de profundidad.
Escalera en los refugios de la Guerra Civil en Almería
Escalera en los refugios de la Guerra Civil en Almería

Bajada a los refugios de la Guerra Civil Española

Comenzábamos ahí nuestro recorrido de más de 1km por el subsuelo de Almería conociendo de primera mano uno de los testigos más crudos y reales de la Guerra Civil Española. Cuando llevábamos alrededor de 150 metros recorridos, el guía nos paró en un lugar donde pudimos sentarnos y él nos contó una serie de relatos y sobre todo nos explicó el modo construcción de este refugio que salvó la vida de miles de personas.
Tras sus explicaciones y descripciones, siempre muy respetuoso con el lugar seguimos caminando por el refugio. He decir, que mientras estuvimos sentados, en los momentos que Emilio hablaba todos escuchábamos muy atentos, se notaba entre la gente que la conciencia de saber en el lugar en el que nos encontrábamos no era uma visita guiada por un monumento cualquiera. Estábamos en un lugar en el que el dolor, los llantos y el retumbar de las bombas seguían ahí presentes de alguna forma.
Galería principal en los refugios de la Guerra Civil Española en Almería
Galería principal en los refugios de la Guerra Civil Española en Almería
Seguimos la visita profundizando más en el largo túnel del refugio central. Esta vez anduvimos hasta un nuevo punto en el que el guía nos detiene para mostrarnos una curiosidad del refugio. En algunas de las paredes permanecen dibujos realizados probablemente por niños en los que se pueden apreciar aviones, barcos, casas y hasta los dibujos de las bombas pues los niños dibujaban lo que veían. No podemos olvidar que ahí se refugiaban mujeres, hombres, niños, niñas, ancianas, ancianos, etc. fueran de la clase social que fueran. De hecho existían refugios privados para familias con mayor poder adquisitivo que se lo pagaban ellos mismos. Para los refugios privados que estuvieran conectados con la red central de refugios existía una condición y es que la puerta de los refugios privados sirvieran de acceso para todo el mundo ya que por dentro estaban conectados con el resto de refugios.
Y poco a poco íbamos llegando al final del recorrido entre pasadizos y refugios que íbamos dejando a derecha e izquierda.
Al final del refugio llegábamos a uno de los puntos más interesantes del refugio, de los más sobrecogedores y espeluznantes. Llegamos al quirófano donde se atendían a enfermos, heridos y sobre todo lo que más hubo en los refugios fueron partos. En el quirófano se mantiene una gran cantidad de elementos originales y otros han sido donados para ambientarlo. En el quirófano era el único lugar del refugio donde siempre había luz y por ello había un gran generador en una pequeña habitación dedicada únicamente a albergar este elemento.

 

 

 

 

Como decía anteriormente, en el resto del refugio se apagaban las luces. Sonaba la sirena que avisaba del bombardeo para que todos los ciudadanos corrieran a refugiarse y después sonaba una segunda sirena avisando de la proximidad de los bombarderos y se apagaban las luces en el refugio, excepto en el quirófano.

Recreación de un bombardeo

En la última parte del refugio, Emilio nos informó de que había una recreación simulada. Nos sentamos en los fríos bancos de piedra, sonó la primera sirena y todos nos quedamos callados; sonó la segunda sirena y nos quedamos a oscuras. Permanecíamos todos sentados en silencio y de repente empezó a sonar un avión acercándose y comenzaron a retumbar las bombas a través de altavoces. Estuvimos un tiempo de aproximadamente dos minutos sintiendo el bombardeo y fue algo increible. Todos estábamos a oscuras, sentados y con la mirada hacia abajo. Por fin pararon las bombas y sonó otra sirena avisando del fin del bombardeo. Se encendió la luz y se escuchó algún suspiro. Fue algo estremecedor.
Nosotros lo revivimos de manera virtual en menos de dos minutos pero no podíamos olvidar que hubo gente que lo vivió de verdad durante horas.
Por eso empezaba el artículo diciendo que la visita fue “bonita”. Y quiero matizar que Emilio nuestro guía consiguió que fuera una visita bonita porque lo que consiguió fue valorar el refugio como un monumento a la vida, un monumento a la salvación, a la solidaridad y a la colaboración de una ciudad que construyó de manera súper rápida el refugio para poder ayudar a todos los vecinos de Almería.
La visita la recomiendo al 100%, de hecho considero que es una visita obligatoria si estás en Almería.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *