La muerte de Jesús en el arte

La muerte de Jesús en el Arte. Este es uno de los temas más tratados a través de la historia del arte. No vamos a hacer un repaso de todos los ejemplos artísticos que lo han representado pero si vamos a hablar de tres ejemplos diferentes y de una calidad excelente.

Lamentación sobre Cristo muerto. Andrea Mantegna.

Está pintura de Andrea Mantegna es una muestra del dominio de la perspectiva y la profundidad en pintura. El tamaño de la pintura es de 68cm de alto. Y el autor consigue generar una sensación de profundidad de unos dos metros aproximadamente.

Cristo muerto de Andrea Mantegna
Cristo muerto de Andrea Mantegna

Andrea Mantegna realiza esta obra cerca del año1480. Esta pintura que trata con delicadeza la muerte de Cristo se puede contemplar en la Pinacoteca de Brera, en Milán (Italia).

Se trata de una escena en la que el cuerpo de Cristo yace muerto sobre una losa de mármol. En el lado izquierdo se muestra a tres personas. La mirada de lamento de la Virgen María, de San Juan y María Magdalena dan dramatismo a la escena. El llanto y el dolor mostrado en esta pintura contrastan con el cuerpo inerte de Cristo. En las manos y en los pies de Jesús se puede apreciar las heridas de los clavos. En su carne podemos identificar el color pálido tirando a azulado de un cuerpo sin vida.

El trato anatómico del artista justo con su trabajo sobre los pliegues de la tela son de gran calidad. Pero como decía al principio, el cuerpo su muestra en una posición de un escorzo muy pronunciado que le hizo ser una de las obras de arte más técnicas de la época.

La Piedad de Miguel Ángel Buonarroti.

En la escultura de Miguel Ángel, la muerte de Jesús en el arte pasa a ser una de los ejemplos más bellos de la historia.

La Piedad Vaticana de Miguel Ángel Buonarroti
La Piedad Vaticana de Miguel Ángel Buonarroti

Esta magnífica escultura se encuentra en la Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma. Pocas veces un sentimiento tan doloroso puede ser representado con tanta belleza. La Virgen María sostiene el cuerpo muerto de su hijo, Jesús. El cuerpo de Cristo se muestra sin vida, cayendo en el regazo de su madre. La cabeza la tiene inclinada hacia ella y en su mano derecha cayendo por su propio peso se muestra ese cuerpo sin vida.

Sosteniendo el cuerpo muerto de Jesús se representa a la Virgen con mucha solemnidad. El rostro de la madre se muestra con un sentimiento de dolor contenido que sobrecoge al espectador. Miguel Ángel supo retener en la cara de la virgen una sensación de haber asumido la muerte de Jesús con mucha pena pero sin mostrar su llanto. Es uno de los ejemplos más bellos de dolor.

Contraria a la imagen de Mantegna, la Virgen se muestra aquí como una mujer joven, casi me atrevería a decir que incluso más joven que su hijo. Es algo curioso y probablemente Miguel Ángel lo hiciera con la intención de destacar a la Virgen en el conjunto escultórico.

La escultura de la Piedad fue realizado por Miguel Ángel en el año 1498/99 cuando el artista tenía 23 años. La juventud del autor hizo desconfiar sobre su autoría y después de haberla entregado, la firmó en una cinta sobre el torso de la Virgen. La firmó cincelado el mármol con la frase en latín: “Michel A(n)gelus Bonarotus Florent(inus)Facieba(t)”

Tenebrae Factae Sunt de Tomás Luis de Victoria.

En este último ejemplo sobre la muerte de Jesús en el arte quiero destacar esta pieza musical. El arte visual como la pintura de Mantegna o la escultura de Miguel Ángel es, a priori, más fácil de entender porque es visual. Pero la pieza del Tenebrae Factae Sunt es una verdadera maravilla de representación.

Tenebrae Factae Sunt de Tomás Luis de Victoria

Tomás Luis de Victoria crea esta maravilla para ser representada en la noche de viernes Santo. La obra fue compuesta en 1585 dentro de Officium hebdomadae sanctae.

Es el quinto responso de maitines de nueve que componen la obra entera. Este quinto responso de maitines cuenta la muerte de Jesús y sus últimos momentos de vida. La música va llevando al espectador a diferentes momentos  que yo considero en este orden: la cruz, el momento de asumir, la muerte y el momento en que espíritu sube al cielo.

-En latín con negrita el texto. Y debajo su traducción en castellano:

Tenebrae factae sunt
Se hizo la oscuridad
dum crucifixissent Jesum judaei;
cuando Jesús fue crucificado por los judíos;
et circa horam nonam exclamavit Jesus voce magna:
y sobre la novena hora Jesús clamó con gran voz:
Deus meus, ut quid me dereliquisti.
Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
Et inclinato capite, emissit spiritum.
Y con la cabeza inclinada, entregó su alma.
Exclamans Jesus voce magna ait:
La gran voz de Jesús que clama, dice:
Pater, in manos tuas commendo spiritum meum.
Padre, en tus manos encomiendo mi alma.

Y en este enlace podéis escucharla. Dale al enlace, cierra los ojos y disfruta de esta belleza musical. Ojo, he visto a gente llorar con esta pieza sin ser religiosos.

 

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